
Abrázame en olvidos y recuerdos, sorbo cálido que abrasa mi garganta, como abrasaron entonces los besos mas dulces...
Ambrosía generosa de sangre añeja, reboso de rojo y de oro, acude a mí como las sombras que se deslizan entre el chasquido de mis dedos y el vacío de mi alma...
Ven, dulce sopor, embriaga mi ser y deja que navegue por el mar de los sueños perdidos...
Y en ellos, me deslizaré como antaño, sin rumbo y sin tiempo... y entre ellos, de nuevo, sentiré el suave susurro estremecido, una mirada.... y un deseo.
Embriagándome con esta bellisima canción...